Consejos para el cuidado de su Voz
ANTE CUALQUIER CAMBIO DE LA VOZ DEBE CONSULTAR LO ANTES POSIBLE CON UN ESPECIALISTA EN OTORRINOLARINGOLOGÍA PARA DETERMINAR LA NATURALEZA DE SU ENFERMEDAD
De forma general es recomendable:
- No carraspear. Se trata de un comportamiento de esfuerzo traumático para las cuerdas vocales. Alguna alternativa para evitarlo puede ser; tragar saliva, beber pequeños sorbos de agua, realizar una tos sorda, vahos.
- No cuchichear. Para hablar debe hacerlo con voz normal.
- No chillar ni hablar gritando: Para evitarlo debe educar a la familia y amigos de lo nocivo que es esta conducta; utilizar más los gestos para expresar emociones, silbar.
- No hablar en ambientes ruidosos: no se debe hablar sobre el ruido ambiental durante un largo periodo de tiempo. Sobre el ruido ambiental la voz siempre fracasará. Algunas alternativas pueden ser: hablar frente al interlocutor, articular más de lo habitual, hablar claro y lento para evitar repetir. Evitar hablar en discotecas, con ruidos de máquinas...
- No hablar en exceso; Se debe descansar la voz haciendo periodos de 15-20 minutos de silencio dos o tres veces al día. Limitar el uso del teléfono.
- Evitar el consumo de cafeína: El exceso de cafeína tiene una acción diurético sobre el organismo y esto le quita hidratación a las cuerdas vocales.
- Hidratarse correctamente: se debe beber al menos dos litros de agua diarios para que la mucosa que recubre las cuerdas vocales esté correctamente hidratada. Algunas sugerencias para beber más son: beber agua cada vez que se coma, tener siempre a mano una botella de agua, evitar los caramelos de menta o mentol porque resecan más, media hora antes de realizar un esfuerzo vocal beber 1 vaso de agua.
- Evitar hablar en ambientes muy secos (evitar los ambientes con mucha calefacción o aire acondicionado).
- Descansar correctamente: La fatiga general del cuerpo se refleja en la voz.
- NO fumar, No tomar alcohol en exceso ni comidas picantes
- Evitar los irritantes laríngeos como los humos y las áreas polvorientas
- Evitar los cambios bruscos de temperatura y bebidas muy calientes o muy frías.

